Cuentos completos
Cuentos completos … y entonces las bandas volvieron sus instrumentos hacia Cathy, y estallaron en el alegre frenesà de la siguiente canción:
Cuando el marino marcando el paso vuelva a su casa,
¡trompas perdidos hemos de estar!
¡Trompas perdidos hemos de estar, sÃ!
Cuando el marino marcando el paso vuelva a su casa.
Y siguieron al instante con «Dixie», ese antÃdoto contra la melancolÃa, la canción militar más alegre y jubilosa de cuantas se tocan a ambos lados del océano. Y asà acabó. Y luego, ¡adiós!
¡Cuánto me habrÃa gustado que usted se hubiese encontrado allà para verlo todo, para oÃrlo todo, para sentirlo todo y para que volase usted por los aires, arrebatada por el huracanado hurra que barrió el lugar como final!