Cuentos completos
Cuentos completos Pero me he salido un poco de la senda de mi relato; voy a encauzarlo otra vez. Ya te habrás dado cuenta de la velocidad que yo llevaba. Pues, como iba diciendo, cuando había avanzado de esa manera cosa de treinta años, empecé a intranquilizarme. Sí, aquello era bastante grato, eran muchas las cosas que se descubrían, pero resultaba muy solitario. Además, yo quería ir a algún lugar concreto. No me había lanzado al espacio con la idea de recorrerlo por siempre. En los comienzos el retraso me complacía, porque creía que cuando llegase a mi destino terminaría en algún lugar agradable, pero después ya comencé a decirme que resultaba preferible que me dirigiese a…, sí, a cualquier lugar, con tal de que acabase mi incertidumbre.