Cuentos completos

Cuentos completos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El padre Adolf se había encontrado más de una vez cara a cara con Satanás y lo había desafiado. Se sabía que aquello era verdad. Él mismo lo decía. Jamás hizo de ello un secreto, sino que lo pregonaba en todas las ocasiones. Y de que lo que decía era cierto, por lo menos en una ocasión, existía la prueba, porque entonces se peleó con el enemigo y le tiró con intrepidez una botella; y allí, en la pared de su estudio, podía verse el rojo manchón donde había golpeado, quebrándose.

Pero al que todos nosotros queríamos más y por el que sentíamos una pena mayor era por el otro sacerdote, el padre Peter. Había gente que lo censuraba con que si en sus conversaciones decía que Dios era todo bondad y que hallaría modo de salvar a todas sus pobres criaturas humanas. Eso era una cosa horrible, pero nunca se pudo disponer de prueba terminante que atestiguase que el padre Peter hubiese dicho cosa semejante. Además, no parecía responder a su manera de ser, porque era en todo momento un hombre bueno, cariñoso y sincero. No se lo acusaba de que lo hubiese dicho desde el púlpito, donde toda la congregación hubiera podido oírlo y dar testimonio, sino solo fuera, charlando. Por supuesto, inventarlo resultó tarea sencilla para algún enemigo suyo.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker