Cuentos completos
Cuentos completos —Me gusta por la mañana, ¡es tan alegre…! ¿Te parece bien a las ocho de la mañana, Alonzo?
—Será la hora más encantadora del dÃa, porque entonces serás mÃa para siempre.
Durante un breve rato pudo escucharse un sonido débil pero frenético, como si espÃritus incorpóreos de mullidos labios se prodigasen besos; luego Rosannah dijo:
—Excúsame un momento, querido; tengo que despachar una visita.