Cuentos completos
Cuentos completos —No pensará que está a punto de llegar, ¿verdad?
Noté que me habÃa pillado, y me sentà un poco avergonzado, pero me eché a reÃr y dije que era una manÃa mÃa siempre que estaba pendiente de algo. De todos modos, él no pareció del todo convencido, y desde ese momento empezó a mostrarse inquieto. En cuatro ocasiones me hizo acompañarlo carretera arriba para situarnos en un lugar desde donde divisáramos a larga distancia, y allà se quedaba plantado, con la mano a modo de visera, observando. Varias veces dijo:
—La cosa empieza a preocuparme. Empieza a preocuparme mucho. Sé que no está previsto que ella llegue hasta las nueve más o menos. Sin embargo, una sensación parece querer advertirme de que le ha ocurrido algo. Usted no cree que le haya ocurrido nada, ¿verdad?