Cuentos completos
Cuentos completos Por fin la ocasión pareció propicia para un último avance, y Brown hizo acopio de valor y se decidió a dar el paso. Aumentaría al doble su contribución y así se ganaría a la madre. Una vez eliminada su oposición, el resto de la conquista sería rápida y segura.
Se puso en camino una plácida tarde dominical del suave verano de Missouri, muy bien equipado para su misión. Iba vestido de lino blanco, con una cinta azul a guisa de corbata y unas botas muy elegantes. Su calesa y su caballo eran los mejores que pudo alquilar. La manta de viaje también era de lino blanco, estaba nueva y tenía un ribete hecho a mano que no conocía rival en toda la comarca tanto por su belleza como por su elaboración.
Cuando llevaba recorridas cuatro millas por el solitario camino y estaba arreando al caballo para cruzar un puente de madera, se le voló el sombrero de paja, que cayó en el río y se alejó flotando hasta quedar enganchado en un tronco. No supo qué hacer. Estaba claro que necesitaba el sombrero, pero ¿cómo recuperarlo?