El Forastero Misterioso
El Forastero Misterioso Satán siguió con sus crueles risas hasta que se cansó, y luego dijo:
—Es un progreso excepcional. En quinientos o seiscientos años, cinco o seis civilizaciones importantes han surgido, prosperado, inspirado asombro al mundo entero, decaÃdo y desaparecido; y ninguna de ellas, excepto la última, inventó una forma adecuada y aplastante de matar a la gente. Hicieron lo posible —ya que matar es la principal ambición de la raza humana, y el primer incidente de su historia— pero sólo la civilización cristiana ha logrado un triunfo del que enorgullecerse. Dentro de dos o tres siglos se reconocerá que todos los asesinos competentes son cristianos; entonces el mundo pagano aprenderá de la cristiandad, pero no su religión, sino sus armas. Los turcos y los chinos las comprarán para matar con ellas a los misioneros y a los conversos.
Para entonces su teatro volvÃa a funcionar, y ante nuestros ojos discurrieron nación tras nación, durante dos o tres siglos: grandioso desfile, infinito desfile; haciendo estragos, luchando, revolcándose en mares de sangre, ahogándose en el humo de las batallas, a través del cual las banderas destellaban y se precipitaban las rojas llamaradas de los cañones. Y siempre oÃamos el estrépito de las armas y los gritos de los que morÃan.