El Forastero Misterioso
El Forastero Misterioso Una hora después de la conversación que el astrólogo habÃa mantenido con nosotros, el padre Peter estaba en la cárcel y el dinero precintado y en manos de los representantes de la ley. El dinero se encontraba en una bolsa, y Solomon Isaacs afirmó no haberla tocado desde el recuento; juró que se trataba del mismo dinero y que sumaba la cantidad de mil ciento siete ducados. El padre Peter pidió que lo juzgara un tribunal eclesiástico, pero nuestro otro sacerdote, el padre Adolf, dijo que un tribunal eclesiástico carecÃa de jurisdicción sobre un sacerdote relevado de sus funciones. El obispo lo confirmó. Estaba decidido: el caso se juzgarÃa ante un tribunal civil, pero aún faltaba tiempo para que éste se reuniera. Wilhelm Meidling serÃa el abogado del padre Peter y harÃa cuanto pudiera, por supuesto, pero en privado nos dijo que por una parte la debilidad del caso, y por otra todo el poder y los prejuicios no mejoraban las perspectivas.