Juana de Arco

Juana de Arco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Volveré otra vez hasta que consiga la escolta de hombres armados. Así me han ordenado hacerlo, y no puedo desobedecer. Iré ante el Delfín, aunque haya de hacerlo caminando de rodillas.

Sus dos hermanos y yo nos reuníamos con Juana a diario para atender a las personas que venían a escuchar sus palabras. En una ocasión, llegó un caballero llamado Juan de Metz. Se dirigió a Juana con tono condescendiente y mimoso, como se le habla a un niñito, diciendo:

—Pero, cómo, ¿qué hacéis aquí, muchachita? ¿No veis que van a arrojar a nuestro Rey de Francia y a convertirnos a todos en ingleses?

Juana le respondió con el estilo tranquilo y serio que le era habitual:

—Yo he venido a rogarle a Robert de Baudricourt que me conduzca o me permita llegar hasta el Rey, pero no ha hecho caso de mis peticiones.

—Sí, ya veo, ya veo que mostráis una admirable tenacidad, puesto que ni siquiera un año entero de espera ha logrado haceros desistir de vuestros deseos. Ya os vi la primera vez que elevasteis vuestro ruego al gobernador.

—No se trata de un ruego, sino de un firme propósito. Me lo concederá. Puedo esperar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker