Juana de Arco

Juana de Arco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Yo conozco bien al Paladín. Al principio afirmó que eso de incorporarse al ejército no le gustaba nada. Pero yo sé que no es cierto. Él acostumbra a decir siempre lo contrario de lo que siente. Me parece que está contento, precisamente porque lo negó.

—Entonces… —continué yo— vos creéis que se encuentra satisfecho…

—Sí, estoy seguro de que lo estaba. Y eso que suplicaba servilmente y lanzaba gritos llamando a su madre. También aducía que estaba delicado de salud y que no podía montar a caballo y no sobreviviría a la primera caminata. Pero no aparentaba el miedo que, supuestamente, le embargaba. El gobernador se hartó y le pegó un grito que levantó polvo del suelo. Al lado había un tonel de vino tan grande que necesitaba cuatro hombres para cargarlo. El gobernador le ordenó levantarlo, bajo las amenazas de hacerlo pedazos, y el Paladín obedeció, agarrando fácilmente el tonel en sus manos. El gesto le valió su ascenso a soldado raso en nuestra escolta, sin más discusiones.

—Sí, puede que tengáis razón, si vuestros razonamientos son correctos… Y ¿cómo aguantó la marcha de la noche pasada?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker