Juana de Arco
Juana de Arco Aquel episodio me sentó muy mal, de modo que, al día siguiente, me levanté mucho más tarde que de costumbre. A mis compañeros les ocurrió lo mismo, decidiendo calmar los ánimos con el sueño. A no ser por esto, cualquiera de nosotros hubiera podido tener la misma suerte que el Paladín, pero, a veces, Dios compasivo concede sus dones a los peor dotados, como compensación de sus defectos y permite que los más afortunados logren, con trabajo y esfuerzo, lo mismo que los torpes obtienen por casualidad. Esta es una idea de Noel y creo que lleva razón.