Juana de Arco
Juana de Arco —¡Por Dios que sÃ! —bramó La Hire, entusiasmado—. Se batirá en retirada con su guarnición de Meung y el resto del ejército, en dirección hacia ParÃs. Mientras, nosotros nos habremos reforzado con otros dos mil cuatrocientos soldados más, para acabar la tarea de lo que será nuestro Gran DÃa, como nos ha prometido vuestra Excelencia antes. En verdad, que este inglés nos está resolviendo las dificultades y haciéndonos ahorrar mucha sangre y molestias. ¡Excelencia, ordenadnos lo que hemos de hacer! ¡Órdenes!
—Son muy sencillas. Dejad que los hombres descansen dos horas más. A la una, partirá la columna de avanzadilla bajo vuestro mando, La Hire, con Pothon de Saintrailles de segundo. Otro destacamento, a las dos de la madrugada, marchará al mando de D’Alençon. Procurad situaros a retaguardia del enemigo, evitando el combate. Mientras, yo me dirigiré hacia Beaugency con mi escolta, y una vez allà realizaré mi cometido tan aprisa que me reuniré con el condestable y, reforzados con sus hombres, nos encontraremos con vos, La Hire, antes del amanecer.