Juana de Arco
Juana de Arco Me alegró mucho aquella noticia. He tenido ocasión de contemplarlo muchas veces, aprovechando las invitaciones honorÃficas de la ciudad Orleáns, como huésped predilecto en la conmemoración del 8 de mayo. Me dedicaron los homenajes una vez muertos los hermanos de Juana. El estandarte sigue allÃ, conservado por el amor y el respeto de los franceses, y permanecerá hasta dentro de mil años, es decir, mientras quede una brizna de su tejido[8].
Dos o tres semanas más tarde de esta conversación, nos llegó como el estampido de un trueno la tremenda noticia: ¡Juana de Arco vendida a los ingleses!