Juana de Arco
Juana de Arco Eliminaron todos los documentos que pudieran favorecer la causa de Juana, considerándolos perniciosos y desaprovechables. En cambio, reunieron las respuestas que admitieran ser manipuladas en perjuicio de ella, elaborando las bases de un proceso nuevo, al que se pudiera considerar continuación del anterior. Pero se cambiaron más cosas. Era evidente que las sesiones públicas resultaban inadecuadas, porque el pueblo se inclinaba a favor de Juana, movido por el sentimentalismo. No volverÃa a ocurrir. Las sesiones iban a celebrarse ahora a puerta cerrada, sin espectadores. Asà que Noel ya no podrÃa presenciar el proceso. Le mandé recado para que supiera la novedad, pues no tuve valor de hacerlo yo mismo.
El 10 de marzo dio comienzo el proceso secreto. Al cabo de una semana encontré a Juana muy cansada y débil, lo que me produjo gran inquietud. Se mostraba ajena y distante, como abstraÃda o aislada hacia lo que sucedÃa a su alrededor. Un tribunal distinto no se hubiera aprovechado de su debilidad, la habrÃa dejado en paz, aplazando la sesión, en vista de que su vida se hallaba en juego. Pero ellos siguieron durante horas con ferocidad satisfecha, sacando el mayor partido posible de la primera gran oportunidad de aniquilar a Juana que se les presentaba.