Juana de Arco
Juana de Arco Le tendieron nuevas trampas, sin ningún resultado, pues Juana adivinaba la jugada y la desbarataba con presteza. Sí, demostró encontrarse en sus mejores momentos aquel día 2 de mayo. Con todos los sentidos alerta no se dejaba envolver. Fue una larga sesión, en la que se luchó en todos los terrenos paso a paso, bajo la dirección del orador encargado de confundir a la joven. La batalla terminó sin victoria de los 62 jueces, que se batieron en retirada a sus posiciones iniciales, quedando su solitario enemigo en el mismo punto donde se encontraba al principio.