Juana de Arco
Juana de Arco Después, le preguntamos qué pedirÃa cuando el Rey le ofreciera la recompensa por sus gloriosos hechos de armas. Como el PaladÃn lo tenÃa todo bien pensado en su imaginación, aclaró enseguida:
—Me tendrá que dar un ducado, nombrarme primer Par y hacerme Gran Señor Condestable Hereditario de Francia.
Alguien dijo:
—Y también desposarte con alguna princesa. No te olvides de eso, ¿verdad?
El PaladÃn se ruborizó un poco, y dijo bruscamente:
—Puede guardarse a sus princesas. Prefiero casarme con alguien que me guste a mÃ.
Se referÃa a Juana, aunque nadie lo sospechábamos en aquel momento. Si alguien hubiera adivinado sus sentimientos, se habrÃan reÃdo de él por sus pretensiones excesivas, puesto que era de opinión general que en todo el pueblo no habÃa nadie verdaderamente apropiado para Juana.