Juana de Arco
Juana de Arco En ese momento, recobré mi capacidad de pensar con serenidad. Me consideré como un intruso violando un misterio de Dios… ¿Cuál sería mi castigo? Me invadió el temor y me adentré en el bosque. Tracé una señal en la corteza de un árbol, al mismo tiempo que pensaba si estuve soñando, si no habría tenido semejante visión. Cuando me despertara, y una vez seguro de que no soñaba, regresaría al mismo lugar para comprobar si la marca estaba allí. De este modo, podría saber si todo aquello fue cierto.