Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn Dijo que antes preferiría ver la luna nueva por encima de su hombro izquierdo un millar de veces a coger una piel de culebra con las manos. Yo ya empezaba a pensar lo mismo, aunque siempre he considerado que el mirar la luna nueva por encima del hombro izquierdo es una de las cosas más descuidadas e imprudentes que puedan hacerse.
El viejo Hank Bunker lo hizo una vez y se jactó de haberlo hecho; y, en menos de dos años, se emborrachó y se cayó de la torre de las municiones y se aplastó de tal manera que, como quien dice, se quedó hecho una especie de lámina; y le colocaron de lado entre dos puertas de cobertizo que hicieron de ataúd y así le enterraron, según dicen; pero yo no lo vi. Me lo contó papá. Sea como fuere, todo ello le ocurrió por mirar a la luna nueva de esa manera, como un imbécil.