Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn —Pues entonces, no es de sentido común que un gato hable como un hombre. ¿Es una vaca un hombre?… ¿O es una vaca un gato?
—No; ninguna de las dos cosas.
—Pues entonces, tampoco tiene derecho a hablar como ninguno de los dos. ¿Es un francés un hombre?
—SÃ.
—¡Pues entonces! ¡Qué rayos! ¿Por qué no habla como un hombre? ¡Contéstame tú a eso!
Comprendà que gastarÃa la saliva en vano. Es inútil querer enseñar a un negro a discutir. De modo que me di por vencido.