Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn —Aún hubieran podido estar peor. El viejo Peter tenÃa amigos y estos no permitirán que les pase nada. Está Hobson, el pastor bautista; el diácono Lot Hovey, y Ben Rucker, y Abner Shackleford, y el abogado Levi Bell; y el doctor Robinson, y las mujeres de todos ellos, y la viuda Bartley y… bueno, hay mucha más gente; pero estos son los que eran más amigos de Peter y de los que a veces hablaba cuando escribÃa a sus hermanos. Ni que decir tiene que Harvey sabrá dónde encontrar amigos cuando llegue aquÃ.
Bueno, pues el viejo siguió haciendo preguntas hasta que el joven desembuchó por completo. Que me zurzan si no preguntó por todo el mundo y por todas las cosas de aquel bendito pueblo y por todo lo que se relacionaba con la familia Wilks también. Y sobre el negocio de Peter, que era una tenerÃa. Y del de George, que era carpintero, y acerca de Harvey, que era un pastor protestante disidente, y asà sucesivamente. Después dijo:
—¿Por qué querÃa usted ir a pie hasta el vapor?
—Porque es un vapor grande de Orleans y tenÃa miedo de que no parase aquÃ. Cuando vienen de lejos y van cargados, no se paran aunque se les grite. Los de Cincinnati sÃ, pero este es de San Luis.
—¿Dejó bienes de fortuna Peter Wilks?