Las aventuras de Huckleberry Finn
Las aventuras de Huckleberry Finn —¡Preocupado! —exclamó ella—. ¡Si estoy a punto de volverme loca! Tiene que haber venido, y tú te habrás cruzado con él por el camino. Sé que es asÃ… Algo me lo dice.
—Pero, Sally, ¡si es imposible que me cruzara con él por el camino y no lo viese! Eso lo sabes tú tan bien como yo.
—¡Ay, señor! ¡Ay, señor! ¿Qué dirá mi hermana? ¡Tiene que haber venido! Tienes que haberte cruzado con él por el camino. El…
—¡Oh! No me des más preocupaciones de las que tengo. No sé qué demonios creer. Estoy en las últimas y no tengo inconveniente en reconocerlo; de verdad que estoy asustado. ¡Pero no hay esperanza de que haya llegado! Porque no puede haber llegado sin que yo le haya visto. Sally, es terrible… terrible de verdad… ¡Sin duda que al barco le habrá ocurrido algo!
—¡Caramba, Silas! ¡Mira allá!… ¡Carretera arriba!… ¿No viene alguien por ah�