Las aventuras de Huckleberry Finn

Las aventuras de Huckleberry Finn

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y nosotros le hicimos subir al cuarto de Tom, y hablamos mucho rato. Y Tom le dio cuarenta dólares por haber sido prisionero y haber tenido tanta paciencia, y por hacerlo tan bien. Y Jim se puso más contento que unas pascuas, y estalló y dijo:

—¿Lo ves, Huck? ¿Qué te decía yo?… ¿Qué te dije allá, en la isla de Jackson? Te dije que tenía el pecho velludo y lo que eso significaba. Y te dije que había sido rico una vez y que iba a volver a serlo. Y ha sido verdad. ¡Y aquí está! ¿Lo estás viendo? A mí no me digas… señales son señales, fíjate bien en lo que te digo. Y estaba tan seguro de que tenía que volver a ser rico como que ahora estoy de pie aquí.

Y entonces Tom se puso a hablar y a hablar, y dijo: «Escapémonos los tres de aquí una de estas noches, y consigamos un equipo, y vayamos a correr despampanantes aventuras entre los indios, allá en el Territorio, durante un par de semanas o así». Y yo dije: «Bueno, por mí no hay inconveniente, solo que me falta dinero para comprarme el equipo. Y supongo que no podría conseguirlo de casa, porque es lo más probable que papá haya vuelto hace tiempo, y se lo haya quitado todo al juez Thatcher, y se lo haya bebido».

—¡Quita! —dijo Tom—. Está todo allí aún… seis mil dólares y más. Y tu papá no ha vuelto desde entonces. Por lo menos no había vuelto cuando yo me marché.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker