Los diarios de Adan y Eva
Los diarios de Adan y Eva Dice que no es un Ello, que es una Ella. Lo encuentro bastante dudoso; y sin embargo todo es lo mismo para mí: lo que ella sea no me importaría si se bastara por sí misma y no hablara.
Martes
Ella ha llenado la región con nombres execrables y carteles ofensivos:
POR AQUÍ AL REMOLINO
POR AQUÍ A LA ISLA DE LAS CABRAS
A LA CAVERNA DE LOS VIENTOS POR AQUÍ
Ella dice que este parque sería un bonito lugar de veraneo, si existiera el hábito de veranear. «Lugar de veraneo»: otra invención de ella, apenas palabras sin ningún significado. ¿Qué es un lugar de veraneo? Pero es mejor no preguntarle, ella siempre está ansiosa por explicar.
Viernes
Ha comenzado a suplicarme que deje de ir a nadar a las cataratas. ¿Qué mal hay en ello? Dice que la hace temblar. Me pregunto por qué. Siempre lo he hecho; siempre me ha gustado zambullirme, sentir la excitación y la frescura. Supuse que para eso estaban las cataratas. No veo que tengan otra utilidad, y deben haber sido hechas para algo. Ella dice que fueron hechas como escenario, al igual que el rinoceronte y el mastodonte.