Narrativa breve
Narrativa breve Y leyó lo siguiente: -Estatura, seis metros, longitud, desde el ápice de la frente hasta la inserción de la cola, 8 metros; longitud del tronco, cinco metros; longitud de la cola, dos metros; longitud total, comprendidos el tronco y la cola, 15 metros, longitud de los colmillos, 3 metros; orejas, en proporción con esas dimensiones; su pisada recuerda la marca que hace un barril cuando se lo pone de punta en la nieve; color del elefante, blanco opaco; en cada oreja tiene un agujero del porte de un plato destinado a calzar joyas y tiene en alto grado el hábito de mortificar con su trompa no sólo a las personas que conoce, sino también a perfectos desconocidos; renguea ligeramente con la pata trasera derecha y ostenta en la axila izquierda una pequeña cicatriz causada otrora por un forúnculo. Al ser robado, tenía sobre su lomo un castillo con plazas para quince personas y una manta de montar de paño de oro del tamaño de una alfombra corriente.
No había error alguno. El inspector apretó el timbre, y le dio la descripción a Alarico y dijo:
-Haga imprimir cincuenta mil ejemplares de estos datos y que los envíen por correo en seguida a las oficinas de todos los detectives y de todos los prestamistas del continente.
Alarico se fue.
-Bueno. Hasta aquí vamos bien. Ahora, quiero una fotografía de la cosa robada.