Narrativa breve
Narrativa breve Le di una. La examinó con aire crÃtico y expresó:
-Deberá bastarnos, ya que no disponemos de otra cosa; pero en esta foto el elefante tiene arrollada la trompa y se la ha metido en la boca. Éste es un detalle lamentable y encaminado a confundir, ya que, naturalmente, no la tiene, por lo general, en esa posición.
Y tocó el timbre.
-Alarico, haga imprimir cincuenta mil ejemplares de esta fotografÃa a primera hora de la mañana y despáchelos por correo con las circulares descriptivas.
Alarico se retiró para cumplir con las órdenes. El inspector dijo:
-Por descontado que será necesario ofrecer una recompensa. ¿Cuál será la cantidad?
-¿Qué cantidad le parece bien?
-Para empezar, yo dirÃa… pongamos, veinticinco mil dólares. El asunto es complejo y difÃcil; hay mil caminos de escape y posibilidades de ocultamiento. Esos ladrones tienen amigos y cómplices en todas partes…
-¡Dios mÃo! ¿Sabe usted quiénes son?
El astuto rostro, experto en el arte de disimular los pensamientos y las emociones, no me permitió que adivinara lo más mÃnimo, ni tampoco me lo permitieron las palabras de réplica, tan plácidamente pronunciadas…