Narrativa breve
Narrativa breve Mary Gray se había permitido una cita furtiva con Hugh Gregory, únicamente para asegurarle que, hiciera lo que hiciera obligada por el respeto a su padre, su amor por Hugh permanecería sin tacha ni mengua mientras viviera. Se produjo un intercambio de retratos y rizos de pelo, una dolorosa despedida y un final. Los amantes se veían de vez en cuando en la iglesia y otros lugares, pero sólo en muy raras ocasiones cruzaban una mirada y jamás se dirigían la palabra. Los dos parecían abatidos y cansados de la vida.