Narrativa breve
Narrativa breve —¿Que nunca sacudió a su madre?
—Eso, sÃ. Cualquiera puede decÃrselo.
—¿Por qué habÃa de hacerlo? Hubiese sido horrible.
—Eso digo yo también, pero hay quien lo hace.
—¡Oh, no! ¡Nadie que tenga un átomo de honradez!
—Y sin embargo… algunos que no son tan malos como todo esto lo han hecho…
—A mi entender, todo hombre que ose levantar la mano contra su madre…
—Alto ahÃ, socio. Ha tirado la pelota fuera de la red. Lo que yo quise decir es que él no trató jamás de sacudirse a su madre, dejarla abandonada, ¿sabe usted? Ni mucho menos. Le habÃa regalado una casa para que viviera un campo de cultivo y mucho dinero; siempre se preocupó de ella y se aseguró de que nada le faltara. Y cuando su madre pescó la viruela se quedó a su lado cuidándola sin dejarla dÃa ni noche… ¡Que me condene si no es verdad! Perdone este juramento, pero salió tan de pronto que no lo pude evitar. Me ha tratado como a un caballero, socio, y no soy hombre que le ofenda intencionadamente. Es usted bueno, de verdad. Es usted todo un tipo. Me ha sido muy simpático, socio, y a todo el que opine lo contrario le voy a arrear. Le daré tal paliza, que va a creerse que es un cadáver del año pasado. ¡Venga, chóquela usted!