Narrativa breve
Narrativa breve Pues bien, ahà tienen ustedes una muestra del "poder de razonamiento" del hombre, como él le llama. Observa ciertos hechos. Por ejemplo, que en toda su vida no hay un dÃa en que pueda satisfacer a una mujer; asimismo, que en la vida de la mujer no hay un dÃa en que no pueda trabajar más, y vencer, y poner fuera de combate a diez hombres que se le puedan ofrecer en la cama[4].
Asà el hombre concreta esta singular conclusión en una ley definitiva.
Y lo hace sin consultar a la mujer, aunque a ella le concierne el asunto mil veces más que a él. La capacidad procreadora del hombre está limitada a un término medio de cien experiencias por año durante cincuenta años, la de la mujer sirve para tres mil por año durante el mismo tiempo y tantos años más como pueda vivir. Asà su interés vitalicio en el asunto es de cinco mil descargas, mientras que la de ella es de ciento cincuenta mil; sin embargo, en lugar de dejar honorablemente que haga la ley la persona que tiene un interés abrumadoramente superior en ella, este cerdo inconmensurable, que no tiene ningún interés digno de consideración en ella, ¡decide hacerla por sÃ!
Hasta ahora han descubierto, por mis enseñanzas, que el hombre es un tonto; ahora saben que la mujer es retonta.