Narrativa breve
Narrativa breve Ahora si ustedes o cualquier otra persona inteligente pusieran en orden las equidades y justicias entre el hombre y la mujer, darían al hombre un interés de un cincuentavo en una mujer, y a la mujer un harén. ¿No es así? Necesariamente. Pero les aseguro, este ser de la vela decrépita ha decidido las cosas exactamente de la manera opuesta. Salomón, que era uno de los favoritos de la Deidad, tenía un gabinete de copulación compuesto de setecientas esposas y trescientas concubinas. Ni para salvar su vida podría haber mantenido satisfechas siquiera a dos de esas jóvenes criaturas, aun cuando tenía quince expertos que lo ayudaban. Necesariamente las mil pasaban años y años con su apetito insatisfecho. Imagínense un hombre suficientemente cruel para contemplar ese sufrimiento todos los días y no hacer nada por mitigarlo. Maliciosamente hasta agregaba agudeza a ese patético sufrimiento; pues mantenía a la vista de esas mujeres, siempre, fuertes guardias cuyas espléndidas formas masculinas hacían que se les hiciera la boca agua a esas pobres muchachitas que no tenían nada con qué sosegarse, pues esos caballeros eran eunucos. Un eunuco es una persona cuya vela ha sido apagada mediante un artificio[5].