Narrativa breve
Narrativa breve "Celestina, la encantadora y noble hija del conde, lloraba desconsoladamente, y se colgaba de mi cuello con sus amantes brazos. Juraba que se casarÃa conmigo, aunque yo no tuviese el eco más insignificante en este mundo. Sus ruegos, sus lágrimas, su desesperación fueron inútiles. Se nos separó. Ella languidecÃa en su hogar, y un año después dejaba de existir. Yo triste y solo, arrastrándome penosamente por el camino de la vida, busco el reposo que nos reúna en el reino de los bienaventurados. Allà la maldad no tiene imperio; allà los desgraciados encuentran la morada de la paz. Si quiere usted dirigir una mirada a estos planos que traigo en la cartera, podrá adquirir un eco en mejores condiciones que cualquiera de los que le ofrezcan en el mercado. Aquà hay uno que costó diez dólares hace treinta años. No hay maravilla igual en Tejas. Se la dejaré a usted por…