Narrativa breve
Narrativa breve A eso de las ocho de la mañana siguiente, el reverendo John Hurley desmontó frente a la puerta de la casa de John Gray, ató el caballo y ascendió por los peldaños de la entrada. La familia lo oyó dar patadas en el suelo para sacudirse la nieve de las botas, y el señor Gray lanzó una burlona mirada a Mary y dijo:
—Me parece que Hugh llega un poco más pronto cada mañana, ¿no, cariño?
Mary se ruborizó y un destello de ufana satisfacción asomó a sus ojos, lo cual no le impidió correr a la puerta para dar la bienvenida… al hombre equivocado. Cuando el anciano clérigo se presentó ante la familia, anunció:
—¡Bueno, amigos mÃos, traigo una excelente noticia para vosotros!
—Asà que eso nos traes, ¿eh? —dijo John Gray—. Suéltala, pues, Dominie, y luego con mucho gusto la superaré con otra noticia aún mejor.
Y dirigió una socarrona mirada a Mary, que bajó la cabeza.