Principe y mendigo

Principe y mendigo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Con certeza debes recordarme, señor. Soy tu «niño de azotes».

—¿Mi niño de azotes?

—El mismo, señor. Soy Humphrey… Humphrey Marlow.

Apercibiose Tom de que éste era alguno sobre el que sus guardianes deberían haberle informado. La situación era delicada. ¿Qué haría? Dar a entender que conocía a aquel chico, y después demostrar a las primeras palabras que no lo había visto nunca antes. No; esto no podía suceder. En su ayuda vino una idea. Trances como aquél podían ocurrirle con bastante frecuencia, cuando la urgencia de los negocios separara, como a menudo separaría, de su lado a Hertford y a St. John, que eran miembros del consejo de albaceas. Por consiguiente, acaso convendría idear por sí mismo un plan para hacer frente a tales contingencias. Sí; sería una sabia idea. Haría la prueba con aquel niño y vería hasta qué punto podía salir airoso. Así, se pasó la mano por la frente con actitud de perplejidad, y dijo:

—Ahora me parece recordarte, pero mi cabeza está tan trastornada por el dolor…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker