Principe y mendigo

Principe y mendigo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era muy fácil pensarlo, pero difícil hacer acopio de valor para llevarlo a cabo. Tres veces extendió tímidamente la mano en la oscuridad, pero la apartó de repente con un estremecimiento, no por haber encontrado nada, sino porque estaba seguro de que iba a encontrarlo. Pero a la cuarta vez palpó un poco más lejos y su mano resbaló sobre algo suave y caliente. Esto le dejó casi petrificado de espanto. Su ánimo se hallaba en tal estado que no podía imaginar que aquello fuera más que un cuerpo recién muerto, y no frío aún. Díjose que sería mejor morir que tocarlo otra vez; pero se le ocurrió este erróneo pensamiento porque no conocía la fuerza inmortal de la curiosidad humana. Poco rato había transcurrido cuando su mano empezó a tocar, otra vez, temblorosamente, contra todo juicio y consentimiento, pero sin embargo con persistencia. Encontró un mechón de pelo largo. Se estremeció, pero siguió tocando y encontró algo que parecía una cuerda caliente. ¡Siguió la cuerda hacia arriba y se halló con una inocente ternera! Porque la cuerda no era tal cuerda, sino la cola del animal.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker