Tom Sawyer detective
Tom Sawyer detective —¿Dónde habéis estado haciendo el vago, inútiles, buenos para nada? He estado preocupada por vosotros, no sabÃa qué hacer. Vuestros bártulos están aquà desde hace una eternidad, y he preparado la cena por lo menos cuatro veces, para que pareciese recién guisada y que estuviera caliente y buena para cuando lleguéis, hasta que mi paciencia se acabó por completo, y yo os aseguro que… yo…, ¡yo os desollarÃa vivos! Estaréis muertos de hambre, ¡pobres criaturitas! Sentaos. Sentaos todos, no perdamos más tiempo.
Resultaba estupendo estar allà de nuevo, ante todo aquel noble pan de maÃz, ante aquellas costillas, y ante todo lo que pudierais desear en este mundo. El viejo tÃo Silas se puso a rezar una de sus más ridÃculas bendiciones de antaño, con tantas capas como las de una cebolla y, mientras los ángeles eran arrastrados por la mansedumbre de la plegaria, yo estaba intentando pensar en qué dirÃamos para explicar nuestra tardanza. Cuando todos los platos estuvieron rebosantes de comida, y empezábamos a atacarla, la tÃa Sally nos preguntó, y yo le dije:
—Bueno, verá…, er…, señora…