Tom Sawyer detective
Tom Sawyer detective —¡Huck Finn! ¿Desde cuándo soy señora para ti? ¿Alguna vez he sido tacaña con los cachetes o los besos contigo, desde el dÃa en que pusiste los pies en esta habitación y yo te creà Tom Sawyer, y bendije a Dios por haberte enviado, aunque luego me dijiste cuatro mil mentiras, y yo te creà cada una de ellas como una bobalicona? Llámame tÃa Sally… como siempre lo has hecho.
De manera que asà lo hice, y le dije:
—Bueno, a Tom y a mà nos pareció bien venir caminando juntos y sentir el aroma del bosque, entonces nos encontramos con Lem Beebe y Jim Lane, y ellos nos pidieron que los acompañásemos esta noche a coger zarzamoras; dijeron que podÃan tomar prestado el perro de Júpiter, porque en ese mismo momento él les habÃa dicho que…
—¿Dónde lo habÃan visto? —preguntó el anciano.
Y, cuando levanté los ojos para ver por qué motivo le podrÃa interesar una cosa tan insignificante como ésa, sus ojos lanzaban chispas, tal era su ansiedad. Aquello me sorprendió tanto que casi logra confundirme, pero me repuse de nuevo y le dije:
—Fue cuando estaba cavando con usted, a eso de la puesta del sol, más o menos.
Él sólo respondió: