Tom Sawyer detective
Tom Sawyer detective EL desayuno no fue demasiado alegre. Tía Sally parecía vieja y cansada, y permitía que los niños se alborotaran y riñeran unos con otros; no parecía notar el jaleo que estaban armando, lo cual no era propio de ella. Tom y yo teníamos demasiado en qué pensar como para hablar; Benny tenía un aspecto de no haber dormido mucho, y cada vez que levantaba un poquito la cabeza, para echarle una mirada furtiva a su padre, podían verse lágrimas en sus ojos; y con respecto al anciano, la comida permanecía en el plato y comenzaba a enfriarse, sin que él supiera que estaba allí, por seguir pensando sin tregua, según creía yo, y no decía una sola palabra ni tampoco probaba bocado.
Al poco rato, cuando ya estaba más oscuro, la cabeza del negro se asomó otra vez por la puerta, y dijo que su amo Brace estaba sintiéndose muy intranquilo por el amo Júpiter, que todavía no había llegado a casa, y si el amo Silas haría el favor de…
El negro estaba mirando al tío Silas, y se detuvo justo allí, como si el resto de las palabras se hubiesen congelado; pues el tío Silas se levantó tembloroso, intentando sujetarse a sí mismo, apoyando los dedos sobre la mesa, estaba jadeando, con los ojos clavados en el negro, luego tragó saliva, y llevó un par de veces la otra mano hasta su garganta, y por fin comenzó a pronunciar las palabras:
