Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Bueno, iba a ser una tarea ardua, ¿sabéis?, un trabajo muy fuerte, asà que Tom lo dividió de acuerdo con nuestras fuerzas y del modo más justo posible. Dijo que él y yo harÃamos una quinta parte cada uno, y que Jim harÃa el resto, tres quintas partes. A Jim no le gustó nada el asunto, asà que dijo:
—Claro que yo soy el más fuerte, y estoy deseando llegá a un acuerdo, pero ¡recórcholij!, estáis dejándoselo casi tó al viejo Jim, amo Tom, ¿no te parese?
—Bueno, yo no lo creo, Jim, pero haz lo que puedas y ya veremos.
Asà que a Jim le pareció que serÃa más que justo que Tom y yo hiciésemos una décima parte cada uno. Tom se dio la vuelta, para tener más espacio en privado, y entonces se le dibujó una sonrisa que se expandió por todo el Sahara, cubriéndolo hasta el Oeste, y luego dando la vuelta hasta el lÃmite con el Atlántico, donde estábamos nosotros. Entonces volvió a mirarnos, y dijo que el arreglo le parecÃa bien, y que él estaba contento si Jim también lo estaba. Jim dijo que sÃ.