Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Luego estuvimos rastreando durante mucho tiempo la casa en donde vivía el muchacho que había enseñado al cadí cómo resolver el caso de las aceitunas viejas y las nuevas, y Tom me dijo que ése era otro cuento de Las mil y una noches[20], y que ya nos lo contaría a Jim y a mí en cuanto tuviera tiempo. Así que estuvimos buscando y buscando, hasta que yo estaba a punto de caer rendido, y lo único que quería era que Tom se diese por vencido y regresáramos al día siguiente, consiguiéramos a alguien que hablara la lengua de Missouri y que incluso conociera el pueblo y nos llevase al sitio, sin dar más rodeos. Pero no: él quería encontrarlo por sí mismo, y ya no había más que decir. Así que seguimos buscando. Entonces, ocurrió el hecho más notable que yo he visto. La casa no estaba —había desaparecido hacía cientos de años—, cada última traza de ella había desaparecido, todas menos un sólo ladrillo de adobe. Ahora bien, nadie podría creer jamás que un muchacho de las afueras de Missouri, que nunca antes había estado en aquel pueblo, pudiese recorrerlo todo y encontrar aquel ladrillo, pero Tom Sawyer lo hizo. Sé que lo hizo porque yo mismo le he visto hacerlo. Estaba a su lado en el mismísimo momento en que le vi encontrar el ladrillo y reconocerlo. Así que me dije a mí mismo: ¿Cómo lo hace? ¿Se trata de conocimiento o de instinto?