Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Se lo pensó varias veces, y dijo que debíamos volver para ver si podíamos conseguir una en Egipto o en Arabia o en algún país de los alrededores, pero el guía dijo que no, que no serviría de nada, que por allí no las tendrían. Así que Tom se sintió muy triste durante un ratito, pero luego volvió a alegrarse, pues se le había ocurrido una idea genial. Entonces dijo:
—Tengo otra pipa de maíz, y además está en muy buenas condiciones, es casi nueva. Está en la viga de la estufa de la cocina de mi casa, en el pueblo. Jim, coge al guía y vete a buscarla. Huck y yo acamparemos en el monte Sinaí, hasta que regreses.
—Pero, amo Tom, nunca podríamoj encontrar el pueblo. Podría encontrar la pipa, porque conoco la cosina, pero ¡demonio!, nunca podríamoj encontrar el pueblo, ni St. Louis, ni ninguno de eso lugare. No conosemoj el camino, amo Tom.
Así estaban las cosas, y aquello dejó perplejo a Tom durante otro minuto. Luego dijo: