Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Si ej asà de fásil, amo Tom, me parese que podremoj haserlo…, sà señó, sé que podremo.
El guÃa también estaba seguro de ello, y pensó que podrÃa aprender a hacer su correspondiente guardia en poco tiempo.
—Jim, puedes aprender a manejarlo todo en media hora —le dijo Tom—. Este globo es tan fácil de dirigir como una canoa.
Tom extrajo una carta de navegación y señaló el recorrido. Luego lo midió, y dijo:
—Éste es el camino más corto en dirección al Oeste, ¿lo ves? Está a sólo once mil kilómetros. Si fueras hacia el Este, dando toda la vuelta, serÃa el doble de distancia.
Entonces, dirigiéndose al guÃa, dijo:
—Quiero que ambos vigiléis el catavientos durante todas las guardias, y cada vez que marque más de cuatrocientos kilómetros por hora subiréis o bajaréis hasta encontraros con una corriente atmosférica que os empuje en vuestra dirección. Aun sin viento a favor, este globo puede alcanzar esa velocidad. Podréis encontrar tormentas de trescientos por hora, cada vez que queráis rastrearlas.
—Las rastrearemos, señor.