Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Procurad hacerlo. Algunas veces tendréis que subir un poco, y hará un frÃo atroz, pero la mayorÃa de las veces encontraréis la tormenta mucho más abajo. Si podéis encontrar un ciclón…, ¡ése será vuestro billete de vuelta! En los libros del profesor podréis comprobar que hay muchos que viajan en esas latitudes, y también lo hacen bastante más abajo.
Entonces se dio una idea del tiempo que les llevarÃa hacer la travesÃa y dijo:
—Once mil kilómetros, a cuatrocientos kilómetros por hora…, podrÃais hacer el viaje en un dÃa…, veinticuatro horas o poco más. Hoy es jueves; estaréis de vuelta para el sábado por la tarde. Venga, ahora dejadnos unas mantas, comida, libros y cosas para Huck y para mÃ, y ya podéis marcharos. No perdáis el tiempo tonteando: quiero fumar un rato, y cuanto más rápido vayáis a buscar la pipa, mejor será.
Todos pusieron manos a la obra y en ocho minutos el globo estaba listo para marcharse a América. Asà que nos estrechamos la manos y nos dijimos adiós, y Tom dio las últimas órdenes: