Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Tom Sawyer, el eronauta.
—Esto hará que los ojos se le pongan como platos, y se le llenen de lágrimas —dijo Tom. Luego agregó—: ¡Listos! Uno…, dos…, tres…, ¡fuera!
Y allá se marcharon. ¡Vaya! El globo quedó fuera de nuestra vista en un segundo.
Tom y yo encontramos una cueva de lo más cómodo, que miraba a la gran llanura, y allà acampamos esperando la pipa.
El globo estuvo de vuelta muy pronto, con la pipa; pero la TÃa Polly habÃa pescado a Jim cuando se estaba subiendo al globo, y todo el mundo puede imaginarse lo que ocurrió: envió a buscar a Tom. Asà que Jim dijo:
—Amo Tom, ‘stá fuera en el porche, con la vista fija en el sielo, esperándote, y no se moverá de allà hasta que te ponga la manoj ensima. Va’habé poblema, amo Tom, claro que sÃ.
Asà que nos largamos a casa. Nadie se sentÃa demasiado alegre: nadie.
De regreso a casa.