Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Bueno, pues entonces el mapa miente otra vez. Nunca he visto un mentiroso más grande que el mapa.
Aquello le puso hecho un basilisco, asà que yo ya estaba preparado para hacerle frente. Jim estaba todavÃa rumiando su opinión también, y al minuto siguiente habrÃamos empezado una nueva discusión, de no haber sido porque Tom dejó caer los prismáticos y comenzó a aplaudir como un fanático, gritando:
—¡Camellos! ¡Camellos!
Asà que cogà los prismáticos, luego Jim hizo lo mismo, y echó un vistazo, pero me sentà desilusionado, y dije:
—¡Camellos, tu abuelita! Son arañas.
—¿Arañas en el desierto, so merluzo? ¿Arañas caminando en procesión? Nunca reflexionas, Huck, y no creo que tengas nada con qué reflexionar. ¿No te das cuenta de que estamos a más de un kilómetro del suelo, y que esa cinta que se arrastra está a más de tres kilómetros de distancia? ¡Demonios! Arañas. ¿Arañas del tamaño de una vaca? Tal vez quieras bajarte y ordeñar alguna. Son camellos, seguro. ¡Es una caravana! Eso es lo que es. Y mide más de un kilómetro y medio de largo.
—Bueno, pues entonces bajemos y echémosle un vistazo. No creo que sea eso, y no lo creeré hasta que no lo vea y lo conozca.