Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero Uno podÃa darse cuenta de que estábamos causándoles problemas, asà que nos subimos otra vez hasta donde el clima estaba más fresco, y los observamos desde allá arriba. Les llevó cerca de una hora poder juntarse todos de nuevo y formar la caravana; reanudaron entonces su lenta marcha, pero pudimos ver a través de los prismáticos que no prestaban demasiada atención a nada que no fuéramos nosotros. Avanzábamos a paso de tortuga, observándolos con los prismáticos, cuando, al cabo de un breve espacio de tiempo, vimos un cúmulo de arena, y algo parecido a personas se encontraban del otro lado. HabÃa también algo semejante a un hombre, tumbado en lo alto de la montaña de arena, que levantaba la cabeza de vez en cuando, y que parecÃa estar observando la caravana, o tal vez a nosotros, eso no lo sabÃamos con certeza. Cuando la caravana estuvo más cerca, se arrastró sigilosamente hacia el otro lado, y arengó a los demás hombres y caballos (finalmente, eran eso), y los vimos montar apresuradamente; luego vinieron galopando como si tuviesen la casa ardiendo, provistos de lanzas y escopetas, todos chillando lo mejor posible.