Tom Sawyer en el extranjero
Tom Sawyer en el extranjero —Es cuestión de proporciones, eso es; y si empiezas a medir la velocidad de una cosa por su tamaño, ¿dónde quedarÃa el pájaro, el hombre y el tren comparados con una pulga? El hombre más rápido no puede correr más de dieciocho kilómetros en una hora…, no más de diez mil veces su propia longitud; pero todos los libros dicen que cualquier pulga común de tercera clase puede saltar ciento cincuenta veces su propia longitud; sÃ, y también puede dar cinco saltos por segundo…, setecientas cincuenta veces su propio tamaño en un pequeño segundo…, y además, no pierden tiempo deteniéndose para volver a empezar, sino que hacen ambas cosas al mismo tiempo, continuamente: intenta poner tu dedo sobre ella y verás; ahora bien, habÃamos dicho que se trataba del andar de una pulga común, de tercera clase; pero si coges una italiana, de primera clase, que haya sido la mascota de la nobleza durante toda su vida, sin haber sabido nunca lo que era la necesidad, la enfermedad o el desamparo, puede saltar trescientas veces su propio tamaño, y mantenerse asà todo el dÃa sin parar, saltando cinco veces por segundo, lo cual es mil quinientas veces su longitud. Muy bien, supongamos ahora que un hombre tuviese que recorrer mil quinientas veces su propia longitud en un segundo, pongámosle… ¿unos dos kilómetros y medio? Ésos son unos ciento cuarenta y cinco por minuto; eso es considerablemente más que unos ochocientos kilómetros por hora. ¿Qué me dices ahora del hombre? SÃ, ¿y también de tu pájaro, el tren o el globo? ¡Recórcholis! No valen un pimiento si los comparamos con la pulga. Una pulga es un cometa endemoniadamente pequeño.