Un yanqui en la corte del rey Arturo

Un yanqui en la corte del rey Arturo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Partimos subrepticiamente una hora antes del amanecer. Cuando el sol empezaba a calentar ya habíamos cubierto unos diez o quince kilómetros y nos encontrábamos en medio de un paraje escasamente habitado. La mochila que llevaba yo era bastante pesada, puesto que iba cargada de provisiones. Se trataba de provisiones para el rey, mientras se iba acostumbrando poco a poco a la rústica y desabrida comida de los vasallos.

Encontré un sitio confortable cerca del camino para que se sentase el rey y le di un par de bocados para que calmase el estómago. Luego le dije que iba a traerle agua, y me alejé. Mi plan era desaparecer de su vista para poder sentarme y descansar. Me había habituado a estar de pie en su presencia, incluso en las reuniones del consejo, a excepción de las raras ocasiones en las que se prolongaban durante horas, casos en los que me valía de un minúsculo taburete sin respaldo semejante a un balde puesto al revés y tan cómodo como un dolor de muelas. No quería imponerle nuevas costumbres de sopetón; prefería hacerlo de forma gradual. A partir de ahora ambos deberíamos sentarnos cuando estuviésemos en compañía de otras personas, para evitar que sospechasen algo. Pero no era apropiado por mi parte tratarlo como a un igual cuando no era necesario.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker