Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo -Suele variar, pero no mucho: se puede decir que unos setenta y cinco milréis la libra.
A nosotros nos cuesta treinta y tres. ¿Cuánto pagáis por una docena de huevos?
-Cincuenta milréis.
-En mi tierra están a veinte. ¿A cómo está la cerveza?
-A ocho milréis y medio el medio litro.
-Nosotros pagamos cuatro. Veinticinco botellas por un centavo. ¿A cómo está el grano?
-A unos novecientos milréis la fanega.
-Nosotros la pagamos a cuatrocientos. ¿Cuánto os cuesta un traje de estopa para hombre?
-Trece centavos.
-A nosotros nos cuesta seis. ¿Cuánto cuestan las túnicas de estopa que suelen usar las mujeres de los jornaleros o de los mecánicos?
-Ocho centavos y cuatro décimos de centavo.
-Pues bien, podéis observar la diferencia. Mientras vosotros pagáis ocho centavos y cuatro décimos, nosotros sólo pagamos cuatro centavos.
Me dispuse entonces a dejarlo fuera de combate, y dije:
-Ahí lo tienes, querido amigo, ya ves en qué se han quedado los altos salarios de los que alardeabas hace apenas unos minutos.