Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo La esclavitud estaba muerta y sepultada; todos los hombres eran iguales ante la ley; las tasas de los impuestos se habÃan distribuido equitativamente. El telégrafo, el teléfono, el fonógrafo, la máquina de escribir, la máquina de coser y todos los cientos de útiles servidores del vapor y la electricidad iban ganando gradualmente el favor del público. TenÃamos uno o dos buques de vapor en el rÃo Támesis, tenÃamos navÃos de guerra a vapor y los inicios de una marina mercante con barcos de vapor. Ya me estaba preparando para enviar una expedición a descubrir América.