Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo Lo leí con propiedad y conseguí una salva de aplausos que me fue muy grata. Rematé con los siguientes comentarios: -La guerra contra la nación inglesa, como nación, se da por concluida. La nación se ha retirado del campo de batalla y de la guerra. Antes de que pueda ser persuadida para volver a las armas, la guerra habrá cesado. Será ésta la única campaña que se libre. Y será breve; la más breve de la historia. Pero también la más destructiva en cuanto a vidas humanas se refiere, considerándola desde el punto de vista de víctimas en proporción con el número de combatientes. Con la nación ya hemos terminado; en adelante nos ocuparemos exclusivamente de los caballeros. Los caballeros ingleses pueden ser aniquilados, pero no conquistados. Somos conscientes de lo que se avecina. Mientras uno solo de estos hombres siga con vida, nuestra tarea no habrá terminado, y la guerra no se dará por finalizada. Los mataremos a todos. (Un sonoro y prolongado aplauso.)
Coloqué vigías en los terraplenes que la explosión de la dinamita había formado alrededor de nuestras líneas: tan sólo a un par de muchachos para que nos alertasen cuando apareciese de nuevo el enemigo.