Un yanqui en la corte del rey Arturo
Un yanqui en la corte del rey Arturo Estar investido de una autoridad enorme es agradable, pero lograr que todos asientan a tu autoridad es todavía mejor. El episodio de la torre consolidó mi poder y lo hizo irrefutable. Si por casualidad algunos hubiesen estado dispuestos a mostrarse celosos o críticos, ahora habían cambiado de opinión. No había una sola persona en todo el reino que pudiese considerar prudente entrometerse en mis asuntos.
